¿Quién soy y por qué escribo un blog?
¿Quién soy y por qué escribo un blog?
Contar historias puede ser fascinante, no solo para el que las narra o escribe, también para el que las lee. De esta forma se transmiten sentimientos que conectan a personas de lugares y formas de ser muy diferentes, con otras, llegando a empatizar gracias a un grupo de oraciones que forman un texto, que navega allende los mares por la red de Internet.
No te preocupes, no vas a leer la historia de mi vida (al completo) pero, si deseas seguir leyendo, conocerás ciertas experiencias de mi corta vida y cómo voy orientando la mayor parte de las reflexiones a las que dedico gran parte del día: cimentadas en el placer de la Literatura y la Filosofía. No podemos dejar de pensar, pero aquel que piensa con detenimiento, sin importarle el mundo de alrededor cuando consigue concentrarse, como si de un monje budista en el éxtasis de su meditación se tratara, expone una visión del mundo que arroja una definición algo más clara de lo que vive y siente.
Siempre me han apasionado las Humanidades en general y por eso mismo decidí estudiar Filosofía en la UCM. Cuando comencé con este camino, descubrí (tras otras tantas experiencias pasadas, especialmente en mi infancia) que tal vez, la enseñanza pudiera proporcionarme una gratificación más que suficiente para alcanzar la felicidad en la vida, más si esta es su gran parte está dedicada a trabajar. Cuando me licencié, ejercí de forma profesional la práctica docente en diversas aulas de secundaria y bachiller. La experiencia fue y todavía sigue siendo espléndida: aprendo cada día, ¡y no solo de mis errores!; creo que me ayuda a ser más humilde, pues he descubierto que un alumno también puede enseñar a un profesor; me ayuda en mis rarezas, como el amor por la ortografía y mejora mi comunicación. No todo son ventajas en este sector, pero no es cuestión de mencionarlas en este momento.
Para poder ampliar mi conocimiento sobre las humanidades, decidí comenzar este mismo Grado de forma online, con el cual estoy satisfecho por el momento, dado que me permite ejercer como profesor de otras asignaturas de letras, además de filosofía. Después de 5 años impartiendo filosofía en las aulas, ya era hora de cambiar un poco, ¿o no es así? ¡Ah! Por cierto, comencé mis estudios de doctorado hace ya 4 años. Sí, lo sé, estoy metido en varias cosas complejas a la vez, pero soy joven (creo) y me queda mucho por aportar a la sociedad, o por lo menos, mantengo esa creencia viva. Mi principal tema de investigación trata sobre un filósofo que nació en un pequeño pueblo del sur de Japón. ¿Por qué? Bueno, seguro que recordáis en el instituto o colegio a vuestro profesor o profesora de Historia. Yo les recuerdo con cariño, pero también en cierto modo como unos troleros. Esto se debe a que me vendían la asignatura de Historia Universal, no tanto como Historia y más como universal. Universal porque se escribió y acaeció en Europa, ¡el centro del universo! Bueno..., o al menos, eso pensaban cuando exponían una idea centralizada en sus propias creencias de lo que debía ser un ser humano. Así pudo germinar el horror del colonialismo de siglos pasados, arraigado en los corazones de los hombres más perversos y egoístas.
Ese es mi principal objetivo cuando intento estudiar la historia de las ideas: general una imagen global de las preguntas que se ha hecho el ser humano a lo largo de su existencia... o al menos desde que piensan en ciertas cosas y han dejado un registro de tal ejercicio. Estudiar por qué las personas hacen lo que hacen y ahí, no solo encuentro un aliado en la filosofía, mi mejor aliada es la Literatura, pues recoge las experiencias de otros tantos, y con un hermoso juego de palabras (y un don) y creatividad, se completan esas grandes obras con las que viajamos los lectores.
Ahora bien, lector, te agradezco tu interés y espero haber suscitado el mismo en ti. Iré publicando reseñas de cine, literatura, filosofía, música... Intentaré recrearme en el uso de las palabras para no aburrirte y evitar que este blog, no sea uno más de los que pululan por la red, aunque y si me permites un consejo... ¡Lee todo lo que puedas pero no te creas todo lo que lees! Pues como bien se sabe "quien anda mucho y lee mucho, ve mucho y sabe mucho".
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