Reseña de «Los crímenes de la calle Morgue» de Edgar Alan Poe.

 Edgar Allan Poe (1809-1849) fue uno de los escritores que más repercusión han tenido dentro de la literatura de terror y policíaca. En concreto, esta obra marca un inicio en el género policíaco o novela criminal, siendo un subgénero de la narrativa y, sirviendo de ejemplo para autores posteriores como Sir Arthur Donan Doyle y su obra Sherlock Holmes.

 

 Este relato gira en torno al asesinato de madame L´Espanaye -una anciana- y, de su hija mademoiselle Camille L´Espanaye -una niña- en un apartamento de la calle Rue Morgue de París. En un primer momento, se creía que era el crimen perfecto hasta que aparece en escena Chevalier Auguste Dupin, un personaje que, por otro lado, aparece en más obras de Edgar Allan Poe. Tal vez el éxito de la psicología de este personaje es que pretende asimilarse en su pensamiento al de los criminales, convirtiéndole en un detective sin parangón y bastante audaz. Tras ser encarcelado Adolphe Lebon, por ser el último que vio a las víctimas, C. Auguste Dupin se pone manos a la obra y, al final de la obra, consigue demostrar la inocencia de Lebon, quedando este en libertad. Tras el desarrollo de la obra, aparecen varios personajes, pero el más curioso es un orangután leonado de Borneo que, resulta ser el verdadero criminal. Su dueño un marinero alto, robusto y musculoso se dispuso a recuperar a su orangután ofreciendo una suma de dinero para pagar los gastos de manutención que acarrea, termina por confesar que fue el mismo animal el que cometió el crimen.  Según relata, este marinero fue testigo del crimen e, intentando retener al animal tras lastimarlo con varios latigazos, escapa y comete los asesinatos. Es en este punto cuando se denota la astucia de C. Auguste Dupin, pues empieza a realizar preguntas al marinero y este, perplejo y asustado cuando comienza a responder a las preguntas, pide recuperar a su mono. C. Auguste Dupin le responde que no lo tienen en lugar donde estaban porque era un espacio reducido y el marinero le responde que no le importa pagar los gastos ocasionados por la manutención del animal, cosa que hizo que C. Auguste Dupin le escamó, siendo la pieza clave para resolver el crimen.

 

 Los personajes que aparecen en este relato son: C. Auguste Dupin, el encargado de investigar el crimen, enfocado en intentar demostrar la inocencia de Adolphe Lebon, un hombre que trabaja en un banco; Madame y Mademoiselle L´Espanaye las cuales son las víctimas; la policía que colabora en la investigación; un marinero dueño del orangután; los testigos que facilitan la investigación a C. Auguste Dupin y, un pirata maltés que resulta ser el dueño del animal. Además de estos personajes aparecen otros secundarios tales como Pauline Dubourg una lavandera, Henri Duval un vecino, un empresario de pompas fúnebres llamado Alfonso García, Jules Mignaud un banquero, un confitero llamado Alberto Montani, un vendedor de tabaco cuyo nombre es Pierre Moreau, Paul Dumas un médico y un cirujano que examina el cuerpo llamado Alexandre Etienne y, un sastre, William Bird. También aparece como personaje el narrador, que relata todos los hechos, siendo este amigo de Dupin.

 

  Es increíble cómo Edgar Allan Poe, con un simple relato consigue embaucar al lector en una trama llena de misterio y audacia. Tal vez, lo que me ha sorprendido más de este relato, es que el orangután fuera el asesino, algo completamente inesperado. Me recuerda mucho a otro de sus relatos El gato negro, siendo también muy curioso como entremezcla el uso de animales en la escena del crimen. Casi a modo de conclusión, es una gran aportación por parte del autor, cómo expone un relato que no es puramente de terror, comparándolo con otro autor como puede ser, por ejemplo, otro de mis escritores preferidos de terror Stephen King, produciendo cierto estado de nerviosismo en un relato de tan breve extensión. Sin lugar a duda, ha sido una lectura muy intensa pero muy amena, casi como la lectura del periódico de las mañanas de los fines de semana. Agradezco de veras la lectura de este relato, de los mejores que he podido leer durante el verano pasado, engancha desde el principio hasta el final y su lectura no demora mucho tiempo.





Bibliografía:

Allan Poe, E. (2010). Los asesinatos de la calle Morgue y otras historias de misterio. Madrid: Valdemar.


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